
Coincidiendo con la celebración del Día de la Paz (y aprovechando que, durante todo el año, estaremos recordando a Miguel Hernández en el primer centenario de su nacimiento), hemos trabajado en clase con este breve e intenso poema. Primero lo hemos leído y comentado, naturalmente. Y luego cada cual lo ha transformado a su gusto, siguiendo unas sencillas instrucciones. Se trataba de escribir tres estrofas con la siguiente estructura:
- Primer verso: adjetivo + sustantivo.
- Segundo verso: proposición condicional.
- Tercer verso: adjetivo + adjetivo.
Bien es cierto que ha habido poetas que se han tomado alguna que otra licencia, pero se la hemos perdonado en aras de la libertad creadora. He aquí el resultado.














